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CINE / SERIES RECOMENDACIÓN SEMANAL

Mandy, la locura de Nicolas Cage y Panos Cosmatos

Mandy, la locura de Nicolas Cage y Panos Cosmatos

Cuando se reveló el argumento de Mandy (Panos Cosmatos, 2018), una extraña mezcla entre los clásicos filmes de venganza ochenteros, el heavy metal y Nicolas Cage en modo descontrolado, muchos asumimos que la película del director greco-canadiense se limitaría a hacer un homenaje al cine gringo de serie B, similar a lo visto en producciones como House of 1000 Corpses de Rob Zombie o Planet Terror de Robert Rodríguez. Y no podíamos estar más equivocados…

Un argumento manoseado bajo el lente de un gran director

En cuanto a la premisa, Mandy está más cerca de Dead Wish (EU, 1974) que a la original Oldboy (Corea del sur, 2003): Un hombre llamado Red Miller, interpretado por Nicolas Cage, desciende por un espiral de violencia y venganza, luego de que una secta (inspirada en la familia Manson), secuestra y asesina a su enigmática esposa, Mandy (Andrea Riseborough). Con tal sinopsis, ¿qué hace tan especial y diferente a esta película? La respuestas es: Panos Cosmatos.

El director, que ya había generado opiniones positivas con su anterior trabajo Beyond the Black Rainbow (2010), toma un argumento bastante manoseado y lo revoluciona con un apartado visual potente, una banda sonora que nos recuerda a King Crimson y al Genesis de Peter Gabriel, y una ambientación pesadillesca que convierte en verosímiles las peleas de Cage con sierras eléctricas y las criaturas infernales motorizadas.

Mandy, la locura de Nicolas Cage y Panos Cosmatos

 

Nicolas Cage y Andrea Riseborough, una pareja de culto instantáneo.

Pese a que el personaje de Cage aparece en primer plano en los pósters y tráiler de la película, la verdadera protagonista es la mujer que da nombre al largometraje. Andrea Riseborough interpreta a una Mandy hipnótica y vulnerable, siendo su personalidad y magnetismo el verdadero motor y desencadenante de toda la historia. Cosmatos se centra en Mandy durante una hora del metraje, construyendo su personaje con pocos pero potentes diálogos. La segunda hora de la película se centra en Red y su viaje para obtener venganza. Durante este lapso, vemos a Cage totalmente descontrolado, dándonos una actuación que nos hace creer que ningún otro intérprete pudo haber realizado este papel.

En conclusión, Mandy dista de ser un simple homenaje al cine de serie B, el gore y el rock progresivo, ya que toma un argumento, que parece ser más anecdótico, para construir un universo de personajes surreales y profundos, todo bajo una ambientación densa, estridente, violenta y, a la vez, hermosa.

Mandy, la locura de Nicolas Cage y Panos Cosmatos

 

Agradecemos a Joel García por la reseña. ¡Síguelo en redes!

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